Gluten cross contamination

Contaminación cruzada por gluten

¿Sabías que productos que no contienen gluten pueden acabar teniéndolo? A esto se le conoce como contaminación cruzada. Lo más importante para evitar este suceso es no mezclar alimentos. Por ejemplo, no debes freír en el mismo aceite un alimento sin gluten y otro con gluten.

Si sufres de celiaquía debes tener en cuenta que la contaminación cruzada puede suponer un grave problema para tu salud. Si ingieres una comida contaminada sufrirás las mismas consecuencias que al comer un producto no apto para celíacos. Como ya sabemos, cada cuerpo reacciona de una manera diferente y por ello las reacciones varían y pueden ser de distinta gravedad, pero entre los problemas derivados puedes sufrir gastroenteritis, dolor abdominal, etc.

Consejos

Un consejo importante es que a la hora de comer fuera te asegures de que en el establecimiento hay opciones cien por cien sin alérgenos y que la preparación es adecuada. Sin embargo, si cocinas en casa tampoco te descuides, más adelante aprenderás que existen fallos que puedes cometer sin ser consciente y que tendrán como resultado una experiencia desagradable.

A lo largo de los años, diferentes establecimientos han sido demandados por clientes que se han visto afectados por la contaminación cruzada. Hay que considerar que gran parte de la sociedad no conoce cómo se produce este suceso y por ello nunca está demás que tú adviertas al restaurante las secuelas que una persona podría padecer.

Tipos

Además, si nos adentramos más en este tema podrás conocer que existen dos tipos de contaminación; la directa y la indirecta. La directa es sobre la que hemos hablado anteriormente, es cuando los alimentos se contaminan entre sí durante su preparación (ejemplo del aceite a la hora de freír).
Sin embargo, también existe la indirecta, y sucede cuando los utensilios de cocina/superficie/ingrediente o plato contaminados entran en contacto con alimentos libres (por eso debes lavar los utensilios con mucha precaución). La segunda es la menos conocida, se piensa que una vez que los alimentos están cocinados ya no pueden contaminarse, sin embargo, esta no es la realidad. Es verdad que es más fácil evitar el segundo tipo en casa, pero también es algo que en hostelería y restauración no deben olvidar.

¡No te cohíbas! Cada vez que vayas a comer fuera de casa advierte que sufres una enfermedad. Es mejor ser persistente para no sufrir secuelas en un futuro. Consulta las diferentes páginas web con información sobre restaurantes sin alergenos/sin gluten donde aparece un listado con los establecimientos que ofrecen opciones seguras de platos libres de alergenos. ¡Te ayudará mucho a seleccionar tu próxima comida fuera!

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